Hola, mi nombre es Gloria Jofre, tengo 59 años, soy casada y tengo 2 hijos. Soy de nacionalidad chilena y vivo en la ciudad de Parral.
Contarles que siempre en mi mente estuvo presente vivir un voluntariado, pero a mi edad y con solo la educación mínima, lo creía imposible. Pero apareció esta oportunidad, recibí esta invitación por el movimiento de Laicos de la Consolación (Congregación de Nuestras Hermanas de la Consolación), al cual pertenezco. Estoy feliz de vivir esta hermosa experiencia, fui la mujer más feliz en ese momento, y daré gracias cada día por esto nuestro Señor y a Santa María Rosa Molas.
Las hermanas que están a cargo han hecho un gran trabajo, la preparación y acompañamiento me ha servido mucho y debo admitir que sin la ayuda de mi hija me habría dificultado el doble, porque no me manejo con la tecnología y tampoco con la redacción. Hice cada módulo con ella, nos ayudó mucho a nuestra relación, logramos conectarnos, tener largas conversaciones y reflexiones.

Rescato del primer módulo, la figura del misionero Bernabé, un buen hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, confiable y leal a la causa de Cristo.
Del segundo módulo , la comprensión común de la dimensión social del carisma de la consolación, y un aspecto que me pareció muy importante es el “habitar”. Habitar del lado de las víctimas de nuestro mundo quiere decir adentrarnos en su propia realidad y desde el silencio poder generar la proximidad con ellos.
Del tercer módulo, fue muy valioso reconocer en nuestras vidas los momentos de discernimiento, que no has llevado a ser quienes somos hoy.
En el cuarto y último módulo nos adentramos en el carisma de María Rosa Molas, el cual nos sirve para ser instrumento de consolación a través de su ejemplo.
Hoy puedo decir que me siento preparada para vivir esta experiencia, me siento acompañada y apoyada por mi bella familia, por mi comunidad de la ciudad de Parral. Quisiera animar a más jóvenes que se den esta oportunidad, aprovechando su juventud, porque no se arrepentirán.
Me despido agradeciéndoles infinitamente a las Hermanas por hacer posible esta Misión.